Red Eléctrica activó el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) el 22 de julio debido a una caída en la generación de energía, particularmente la eólica, lo que afectó la producción eléctrica prevista. Esta es la tercera vez que la empresa implementa esta medida en 2023 y la segunda en menos de una semana, lo que resalta las presiones en el sistema eléctrico. Durante esta activación, se utilizó aproximadamente la mitad de la capacidad disponible del SRAD, que asciende a 1.775 MW, contribuyendo así a mantener la estabilidad del suministro eléctrico.
El SRAD se implementa para gestionar desequilibrios entre la generación y la demanda de electricidad. Empresas del sector industrial se unen a este programa de manera voluntaria, comprometiéndose a reducir su consumo eléctrico en momentos críticos. Este mecanismo busca liberar potencia durante picos de consumo y se aplica solo en situaciones donde hay insuficiente energía para el sistema eléctrico.
Este sistema, que ha estado en funcionamiento desde 2022, ha sido ajustado para ofrecer dos periodos de prestación a lo largo del año, facilitando así un funcionamiento más alineado con otros modelos europeos. Las empresas que participan en el SRAD reciben compensación: un precio fijo por cada megavatio disponible, además de una remuneración basada en el precio de regulación este último se determinó en 191,95 euros/MWh durante la activación más reciente.
Es importante señalar que la activación del SRAD tiene límites en cuanto a su duración y frecuencia, pudiendo funcionar un máximo de dos horas y solo una vez al día en horarios específicos. Las empresas notificadas deben recibir un aviso con al menos 12 minutos de anticipación antes de cualquier activación.
En 2023, las activaciones han sido impulsadas por picos de demanda, especialmente evidentes durante las olas de calor que han golpeado España, donde la demanda diaria ha superado los 40.000 MW en múltiples ocasiones. Estas circunstancias resaltan la necesidad de flexibilidad en el sistema energético para adaptarse a fluctuaciones climáticas y de consumo.
