En un hallazgo que ha capturado la atención pública, la “Venus de Alicante”, una escultura de mármol datada entre los siglos I y II d.C., ha sido descubierta en la playa de la Almadraba durante obras de canalización. Este descubrimiento, que podría vincularse a Lucentum, el antiguo asentamiento romano de Alicante, ha suscitado debate principalmente por la forma en que fue tratada posteriormente, evidenciado en una imagen viral que muestra la pieza envuelta en una bolsa de Mercadona.
El hallazgo ocurrió el 11 de mayo, cuando trabajadores, al excavar, encontraron la cabeza de una mujer esculpida en mármol. La escultura ha sido reconocida por su alta calidad, lo que ha llevado a su asociación con canteras de renombre en Grecia o Italia. La cabeza, que pesa 14 kilos y mide 22,22 cm de alto, data del siglo II d.C. y es considerada parte de una escultura más grande que representaba a Venus.
La situación se ha complicado debido a afirmaciones contradictorias sobre cómo se manejó el descubrimiento. La edil de Cultura había mencionado inicialmente que el hallazgo ocurrió el 20 de mayo, mientras que los trabajadores insistieron en que fue el 11. Además, la polémica se intensificó con la denuncia de la agrupación política Compromís, la cual argumentó que la escultura fue maltratada al ser envuelta en plástico y metida en una bolsa de supermercado inmediatamente después de ser desenterrada.
El Ayuntamiento de Alicante ha defendido su accionar, afirmando que el hallazgo se realizó bajo supervisión arqueológica y que se tomaron las precauciones necesarias. La concejala Nayma Beldjilali descartó que la zona careciera de protocolos de protección. Sin embargo, la oposición ha calificado la gestión del hallazgo como un “esperpento”.
La controversia persiste mientras expertos continúan investigando la importancia de la “Venus de Alicante”, una pieza que podría convertirse en un nuevo símbolo del patrimonio cultural de la ciudad y destaca la relevancia del sitio arqueológico de Lucentum.
