La lluvia de estrellas Bootidas, aunque menos conocida que las Perseidas, se puede observar entre el 22 de junio y el 2 de julio, con su pico previsto entre el 22 y el 30 de junio. Este evento astronómico es especial por su naturaleza impredecible, lo que lo convierte en un atractivo para los amantes de la astronomía. Se recomienda mirar al cielo, especialmente la noche del sábado, cuando hay más posibilidades de apreciar estas fugaces luces en el firmamento.
A diferencia de otras lluvias de meteoros, como las Gemínidas, que pueden mostrar hasta 150 meteoros por hora, las Bootidas suelen ofrecer entre uno y dos meteoros cada hora. Sin embargo, en ocasiones raras, se producen estallidos que pueden aumentar este número considerablemente. El último estallido registrado ocurrió en 2004, lo que añade un aire de expectativa sobre cuándo podría ocurrir el próximo.
La causa de este fenómeno radica en los escombros que quedan tras el paso de cometas y asteroides cerca del Sol. El cometa 7P/Pons-Winnecke, influenciado por Júpiter, genera un campo de escombros que no se distribuye uniformemente, lo que hace que la Tierra intercepte densidades variables de estos durante su órbita. Algunos hilos conocidos podrían provocar estallidos en 2037, pero las variaciones aún pueden sorprendernos en años cercanos.
La velocidad de los meteoros Bootidas es otra característica interesante: se desplazan a 18 km/s, más lentamente que las Perseidas y Gemínidas. Esto permite disfrutar de cada meteor, aumentando la posibilidad de hacer un deseo al verlos cruzar el cielo.
Para apreciar este fenómeno, se aconseja mantenerse alejado de la contaminación lumínica y no utilizar telescopios o prismáticos. Fijar la vista en la constelación de Bootes, donde parece nacer la lluvia, es clave. La mejor hora para observarlas es después de la medianoche, ya que en latitudes cercanas a España estarán más altas en el cielo. La anticipación siempre vale la pena, y aunque no haya estallido, la experiencia puede ser gratificante.
