Netflix ha adquirido los derechos de streaming co-exclusivos de la franquicia “The Walking Dead” por 500 millones de dólares, en un movimiento que fortalece su posición en el mercado de plataformas de streaming. Este acuerdo, que abarca la serie original y sus seis spin-offs, incluye un total de 371 episodios. Esto no significa que Netflix pierda su liderazgo; la compañía sigue apostando por un catálogo diverso que combina producciones recientes y clásicos muy queridos.
AMC Global Media ha confirmado que Netflix pagará 25 millones de dólares en lo que queda de 2026, seguido de 100 millones al año hasta 2030, finalizando el pago en 2031 cuando los derechos regresen a AMC. Aunque “The Walking Dead” ha estado disponible en Netflix desde 2011, este nuevo contrato implica que AMC+ tendrá exclusividad temporaria sobre cualquier nuevo contenido antes de que llegue a Netflix, ampliando su oferta en el mercado español.
A pesar de la solidez del acuerdo, AMC enfrenta desafíos financieros. Durante su último trimestre, la compañía reportó una caída del 34% en ingresos por licencias, así como un descenso del 9% en ingresos totales. Sin embargo, su servicio de streaming propio experimentó un crecimiento del 6%, superando 180 millones de dólares en beneficios, lo que indica un cambio en las dinámicas del consumo de contenido.
La estrategia de Netflix se basa en revivir series populares para atraer a nuevos suscriptores. Producciones como “La Brea” y “Suits” muestran que el interés en contenido antiguo puede beneficiar a la plataforma significativamente. A medida que las audiencias de las series originales decrecen, los nuevos lanzamientos a menudo reactivan el interés en temporadas previas, reflejando una tendencia hacia el consumo de nostalgia.
