Las autoridades estadounidenses están utilizando una tecnología avanzada llamada Flock, diseñada para leer matrículas de vehículos y rastrear sus movimientos. Esta herramienta ha sido crucial en la resolución de numerosos crímenes, pero también se ha convertido en un medio para que algunos agentes de la policía acosen y controlen a exparejas y otras personas de su interés.
Recientemente, un caso destacado involucró a un agente de Orange City, California, que consultó repetidamente la matrícula de su expareja, así como las de sus familiares, durante el verano de 2024. Este agente fue acusado de acoso y delitos informáticos tras utilizar las bases de datos de Flock para acosar a su expareja, lo que resultó en una condena de un día de prisión y cinco años de libertad condicional.
Un estudio del Institute for Justice indica que este caso no es aislado; se han reportado al menos 18 incidentes en los que agentes han utilizado tecnologías de lectura de matrículas con fines de acoso. Estos casos no solo incluyen a exparejas, sino también a desconocidas que fueron objeto de seguimiento por parte de algunos policías.
Flock es una empresa que opera una extensa red de cámaras de lectura automática de matrículas. Estos dispositivos registran información de los vehículos en tiempo real, permitiendo almacenar datos en la nube y reconstruir los movimientos de cualquier automóvil. Además, el sistema puede alertar sobre coincidencias con órdenes de arresto y vehículos robados.
La efectividad de Flock se demuestra en su capacidad para ayudar a resolver hasta 700,000 delitos al año, según la propia empresa. Sin embargo, un aspecto preocupante es que el uso de su sistema no requiere una orden judicial, lo que genera potenciales abusos. Algunos agentes han justificado sus búsquedas con explicaciones poco claras o engañosas.
En respuesta a las acusaciones, Flock ha afirmado que está consciente de estos incidentes, aunque sostiene que son una minoría. La empresa destaca que cuenta con funciones de transparencia que han ayudado a detectar ciertos casos de uso indebido, aunque la gran cantidad de búsquedas dificulta ostensiblemente la supervisión.
Ante esta situación, ha surgido una plataforma independiente llamada “Have I been Flocked?”, que permite a los ciudadanos consultar si su matrícula ha sido registrada en el sistema de Flock, ofreciendo un recurso adicional para la vigilancia de sus datos. Flock ha intentado cerrar esta plataforma, argumentando que podría comprometer investigaciones policiales, pero hasta ahora no ha tenido éxito.
