El mercado de bienes de lujo ha evolucionado, y hoy en día, artículos como bolsos, relojes y coches de colección son considerados inversiones estratégicas por millonarios. Mientras que el gasto en estos objetos puede parecer caprichoso, para muchos de los ultra-ricos, representan una oportunidad de inversión con altas tasas de rentabilidad.
Marcas como Hermès han creado una economía de escasez en productos como los bolsos Birkin y Kelly, lo que incrementa su valor en el mercado secundario. La exclusividad y las largas listas de espera generan un entorno inversor que rivaliza con el mercado de acciones: entre 1980 y 2015, un Birkin se revalorizó un 14,2% anual, superando al índice S&P 500, que rondó el 8,65% en el mismo lapso. La demanda por bolsos de lujo de segunda mano está aumentando, especialmente entre los jóvenes que buscan opciones que las marcas no ofrecen.
Los relojes de lujo, como los de Rolex y Patek Philippe, comparten esta dinámica. Ambos fabricantes producen cantidades limitadas de modelos exclusivos, y los que logran adquirirlos a precio de tienda pueden revenderlos a precios bastante superiores. Aunque el mercado tuvo un ajuste tras el aumento de tipos de interés, la tendencia muestra signos de recuperación, con un crecimiento del 5,1% en el último año según Knight Frank.
En el ámbito automovilístico, se observa un fenómeno similar. Algunos coches de colección pueden valer más en reventa que cuando fueron adquiridos nuevos. Un ejemplo notable es el Ferrari F50 de Ralph Lauren, que se revaloriza considerablemente, alcanzando los 9,2 millones de dólares en una reciente subasta.
La inversión en arte también ha mostrado resistencia, con obras de artistas reconocidos como Gustav Klimt que alcanzan precios récord en subastas. Un informe de Knight Frank revela que el mercado del arte creció un 11% en comparación con el año anterior, proporcionando un retorno considerable a quienes invirtieron en esta categoría.
La compra de estos artículos de lujo no siempre tiene como objetivo la ostentación. Para muchos, se trata de un enfoque alternativo al ahorro e inversión, con la ventaja de disfrutar de estos bienes mientras generan valor.
