Guillermo “Billy” Webb Cruces, destacado empresario de Guanajuato Capital y dueño de La Cantera, falleció el sábado a las 15:00 horas, dejando un legado significativo en el sector minero y hotelero de la región. Su influencia se extendió más allá de la minería, ya que también fue propietario del Hotel Gran Plaza, uno de los más grandes de la ciudad, conocido por su amplio salón de eventos. Su muerte representa una pérdida para el comercio local y el turismo en el Centro Histórico.
Webb Cruces inició su carrera minera con el ingeniero José Ortiz, desarrollando una empresa con presencia en varios estados mexicanos. Nacido en Guanajuato, su vida estuvo marcada por su compromiso con la comunidad, destacando también en el ámbito automotriz con la fundación de una distribuidora de Chevrolet. A lo largo de su carrera, entregó la administración de sus empresas a sus hijos, quienes continúan su legado empresarial al día de hoy.
Desde el año pasado, Guillermo combatía un cáncer en los dos oídos. Surviven a su fallecimiento su esposa Claudio Cueto y sus hijos Guillermo, Luis, Vicky y Milo. Los familiares confirmaron que la misa de cenizas se llevará a cabo este lunes en la Basílica de Guanajuato, un espacio significativo en el corazón de la ciudad.
Aparte de su legado empresarial, Webb Cruces estuvo involucrado en el tema del camino Los Mexicanos, cuya propiedad generó controversia tras su cierre, afectando a deportistas y ciudadanos que lo utilizaban para actividades cotidianas. El camino, parte reconocida oficialmente como Área Natural Protegida, volvió a abrirse tras negociaciones con el Gobierno del Estado, asegurando su mantenimiento y reforestación.
La comunidad de Guanajuato celebra así la vida y el impacto de Guillermo Webb, mientras enfrenta los desafíos del legado que deja en el comercio y el desarrollo urbano de la ciudad.
