Qiddiyah, una ciudad ubicada al suroeste de Riad, se está transformando en un ambicioso megaproyecto de parques temáticos en el marco de Saudi Vision 2030. Este plan busca diversificar la economía saudí y atraer turismo, posicionando al país más allá de su imagen como un petroestado. A pesar de que las imágenes satelitales revelan una vasta extensión de desierto, Qiddiyah alberga ya el primer parque Six Flags fuera de Norteamérica, que incluye la montaña rusa más larga, alta y rápida del mundo, con una inversión inicial de 1.000 millones de dólares proveniente del Public Investment Fund (PIF).
La construcción de Qiddiyah espera atraer a 17 millones de turistas para 2030. En este contexto, la empresa española Alsa, en un consorcio con la saudí Hafil, ha ganado un contrato de 500 millones de euros para implementar un sistema de transporte público que contará con 156 autobuses, de los cuales 126 serán totalmente eléctricos. Este servicio tendrá una duración de ocho años y se apoyará en tecnología 5G para la monitorización del tráfico y la videovigilancia.
Además, Indra colaborará en el seguimiento del tráfico de los autobuses, optimizando la movilidad en una ciudad que podría albergar a 600.000 personas entre residentes y visitantes. El megaproyecto también planea incluir un circuito de Fórmula 1, reforzando la ambición de Qiddiyah como un destino turístico integral. Este desarrollo no solo destaca la inversión saudí en entretenimiento, sino también la creciente presencia de empresas españolas en el sector de movilidad en el Medio Oriente, ofreciendo soluciones tecnológicas diversas y sostenibles.
