El devastador impacto de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio ha dejado un saldo alarmante de al menos 2,595 fallecidos y más de 12,400 heridos, según lo informado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Estos trágicos eventos no solo han afectado a comunidades enteras en Caracas y otros seis estados, sino que han movilizado un esfuerzo internacional sin precedentes, con la llegada de rescatistas de 33 países que trabajan incansablemente para brindar asistencia.
Durante una conferencia de prensa, Rodríguez destacó que más de 6,460 personas han sido rescatadas desde el inicio de la emergencia. La activación rápida del sistema de protección civil y la emisión de un decreto de emergencia fueron pasos cruciales para gestionar la crisis. A pesar de las críticas sobre la prontitud de la respuesta de su Gobierno, Rodríguez aseguró que la acción fue inmediata y coordinada, destinada a minimizar el dolor y sufrimiento de la población afectada.
Por otro lado, la ONU reportó la presencia de 3,000 rescatistas internacionales en el país, quienes han salvado a 13 personas desde el inicio de la operación. Uno de los rescates más significativos fue el de Hernán Gil, de 43 años, quien fue encontrado después de pasar ocho días bajo los escombros de un edificio.
Rodríguez también subrayó su compromiso con la vida, destacando que recibió mensajes de apoyo de 72 jefes de Estado, quienes ofrecieron recursos y rescatistas sin condiciones políticas. En tiempos de crisis, la comunidad internacional se une, y la solidaridad se convierte en un mensaje esencial de esperanza para el pueblo venezolano.
