Un incidente en octubre de 2025 ha llevado a la detención de un sospechoso en Albacete por intentar robar un radar móvil de velocidad. Este suceso, que ocurrió en la carretera N-301, no solo pone en evidencia la vulnerabilidad de estos dispositivos, sino que también afecta la seguridad vial, ya que estos radares son cruciales para controlar la velocidad y prevenir accidentes.
La Guardia Civil ha informado que el sospechoso, quien se trasladaba en un patinete eléctrico, intentó desactivar el radar mientras un equipo de agentes de tráfico vigilaba la zona. Aunque los agentes intervinieron rápidamente para impedir el robo, el equipo fue dañado, quedando fuera de servicio. La búsqueda del ladrón resultó en su fuga, pero a finales de septiembre de 2026, se logró su captura gracias a la labor del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico, que utiliza redes sociales para rastrear infracciones de seguridad vial.
El arresto del individuo, que se había camuflado con vestimenta negra y casco para evitar ser identificado, se basa en evidencias que sugieren que se jactó de su acción en línea, incitando a otros a hacer lo mismo. Enfrenta graves cargos bajo el Código Penal, que incluyen la inutilización de un dispositivo de seguridad, con posibles penas de prisión de dos a cuatro años por daños valorados en 4.000 euros, además de la tentativa de hurto.
Este caso resalta la importancia de fortalecer las medidas de seguridad en torno a los dispositivos que aseguran el cumplimiento de las normas de tráfico, así como la necesidad de fomentar la responsabilidad entre los usuarios de vehículos eléctricos en vías públicas.
