La crisis de componentes tecnológicos ha llevado a Sony a implementar un sistema de sorteo para la adquisición de su consola PS5 Pro en Japón, una medida que se traduce en mayores costos y escasez de disponibilidad. Desde el 28 de septiembre, los usuarios pudieron inscribirse en este sorteo, que busca gestionar la demanda de un producto que ha sido difícil de encontrar en el mercado.
Los interesados debían cumplir requisitos específicos, como ser residentes en Japón, poseer al menos 60 horas de juego acumuladas en PS4 y PS5 y tener una cuenta vinculada a My Sony ID. La limitación a una unidad por persona busca mitigar la reventa, ya que la compra no es transferible y se prohíbe cualquier intento de fraude, como cambios de dirección de envío.
Detrás de esta situación están los altos precios de la memoria DRAM, que han escalado un 171,8% durante el tercer trimestre de 2025. Este incremento ha causado que las ventas de PS5 se desplomen en un 50% en comparación con el año anterior, lo que ha llevado a Sony a aumentar los precios de sus consolas.
El cambio en el consumidor, que anteriormente podía esperar promociones tras el lanzamiento, se ha vuelto más complicado. Ahora, el mismo producto puede costar más y estar escasamente disponible, lo que ha fomentado la reventa. Las unidades del sorteo se asignarán a quienes cumplan con los criterios antes del 26 de octubre, y aquellos que no logren comprar tendrán una segunda oportunidad en noviembre.
La decisión de Sony representa una respuesta a la escasez de piezas y a la demanda persistente por sus consolas. Sin embargo, es probable que este método no sea un caso aislado, dado que la escasez de componentes puede continuar afectando la industria en los próximos años.
