Google enfrenta un fallo judicial en Alemania que lo responsabiliza por afirmaciones falsas generadas por su inteligencia artificial. Un tribunal en Aquisgrán ha ordenado a la compañía que detenga la difusión de información incorrecta sobre un médico que fue erróneamente vinculado a un delito de agresión sexual. La decisión se basa en una sentencia de un tribunal anterior en Múnich, que determinó que las respuestas de la IA de Google constituyen declaraciones oficiales de la empresa. Aunque esta medida es cautelar y Google planea apelar, el fallo podría tener implicaciones significativas para la forma en que la IA maneja la información.
El caso involucra a un médico que había ejercido como jefe de un hospital en Alemania. En agosto, un compañero le advirtió que al buscar su nombre, Google presentaba un relato falso sobre su supuesta conducta indebida, incluyendo acusaciones graves y detalles como despido y compensación financiera. Sin embargo, estos hechos eran erróneos y atribuibles a otra persona.
El médico había pedido a Google la eliminación del contenido, pero la empresa respondió que no tomaría acción. Esto llevó al tribunal a decidir que los textos generados por la IA vulneraban sus derechos de personalidad, dado que afectaban su reputación y carrera profesional. La corte actuó rápidamente, argumentando el impacto negativo que la información falsa podría tener sobre su vida.
Esta decisión se suma a un precedente anterior en Múnich, donde un tribunal determinó que Google es responsable por afirmar información incorrecta en sus resúmenes generados por IA. En ese caso, Google defendió que los usuarios podían verificar las fuentes, pero el tribunal consideró que la falta de advertencias sobre la fiabilidad de estas declaraciones hacía a la compañía directamente responsable. Este reciente fallo abre la puerta para que otros afectados por desinformación generada por la IA de Google busquen justicia.
