Las obras del metro de Málaga han llevado al descubrimiento de una impresionante necrópolis romana, considerada una de las más grandes y mejor conservadas de España. Situada en la calle Hilera, este hallazgo reescribe la historia de la antigua ciudad romana de Malaca, revelando hasta 984 complejos funerarios con más de 1,000 individuos, según la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía. Este yacimiento, que data entre los siglos II y IV d.C., se extiende a lo largo de 400 metros, sorprendiendo a los arqueólogos, ya que antes se creía que la zona era de terrenos ganados al mar en época islámica.
La excavación, que ha enfrentado retrasos, ha documentado el hallazgo de 15 tumbas en un primer momento, que más tarde se incrementaron a 274 enterramientos. Estos datos sugieren que el área es aún más rica en restos históricos de lo inicialmente registrado. Las tumbas, excavadas en arcilla roja, presentan diversas formas y han estado ocultas bajo huertas islámicas y más recientes, incluyendo estructuras como cistas de piedra y ánforas que contenían recién nacidos.
La multiplicidad de tipos de enterramiento observados podría ofrecer información valiosa sobre las creencias culturales, así como los vínculos familiares y sociales de aquellos tiempos. Actualmente, un equipo de arqueólogos y antropólogos estudia los restos para comprender mejor la vida, la alimentación y las enfermedades que enfrentaban estas personas.
En cuanto a las obras del metro, la excavación se encuentra en el primer tramo del ramal hacia el futuro Hospital Virgen de la Esperanza. A pesar de que la longitud afectada se ha reducido, los trabajos en el túnel se han pospuesto hasta principios de 2027. A pesar de las modificaciones, se espera que el proyecto general continúe según lo previsto, con la apertura de los tres tramos en fases escalonadas.
Finalmente, los restos hallados serán trasladados al Museo de Málaga, con las piezas más significativas expuestas en un nuevo espacio cercano al túnel de la estación de Guadalmedina. Además, se planifica la inclusión de una tumba de cada tipo en el futuro museo arqueológico del metro, asegurando la preservación de este importante patrimonio histórico.
