Un equipo de científicos de la Universidad de Ginebra ha descubierto un exoplaneta inusual, denominado GJ 3090 b, que orbita en dirección opuesta a su estrella. Este hallazgo desafía las teorías actuales sobre la formación planetaria, dado que los planetas normalmente giran en la misma dirección que la estrella que los creó. GJ 3090 b presenta una inclinación orbital de 136 grados, en comparación con los 7 grados que tiene la Tierra respecto al Sol, lo que plantea nuevas preguntas sobre su origen.
Con un radio 2,2 veces mayor y una masa 4,5 veces más pesada que la Tierra, GJ 3090 b se clasifica como un sub Neptuno, una categoría de planetas comunes en la Vía Láctea. Sin embargo, su inclinación y sentido de rotación son prácticamente únicos. De los seis planetas conocidos con un ángulo psi superior a 70 grados, los otros cinco tienen explicaciones plausibles relacionadas con la gravedad de objetos masivos en el sistema, mientras que GJ 3090 b no tiene tales influencias cercanas.
Los investigadores sugieren que su rara conformación podría haber surgido de la absorción de un disco de gas y polvo desalineado, diferente al disco protoplanetario original que formó la estrella anfitriona. Esto podría significar que el exoplaneta se formó en un entorno distinto, desafiando la comprensión actual sobre los procesos de formación de planetas. Los científicos consideran que es necesario realizar más investigaciones para verificar estas hipótesis y explorar la singularidad de GJ 3090 b en el vasto cosmos.
