Una jueza de control de Coahuila ha dictado prisión preventiva para Chad “N”, un expolicía de Texas vinculado al asesinato del fotógrafo guanajuatense Emmanuel Montero y de dos mujeres de su familia en Saltillo. Este trágico acontecimiento, que impacta no solo a la comunidad local, sino también a la histórica conexión familiar en Guanajuato, se sitúa en un contexto donde la violencia trastoca la vida cotidiana y el bienestar social.
Durante la audiencia, la Fiscalía General del Estado de Coahuila presentó evidencia sólida que incluye más de 700 fotografías y varios indicios del crimen, sustentando la probable responsabilidad de Chad en estos homicidios ocurridos el 4 de agosto. La situación se tornó más tensa cuando el acusado intentó huir hacia Estados Unidos con su hijo, pero fue detenido por la Guardia Nacional en Piedras Negras. Al realizarle una prueba, se encontraron residuos de disparo de arma de fuego en sus manos.
Ante la gravedad de los hechos y el riesgo de fuga, la jueza ha dictado prisión preventiva como medida cautelar hasta la audiencia de vinculación a proceso, programada para el 11 de agosto. El menor involucrado ha sido puesto bajo la custodia de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (Pronnif), y está acompañado por un tío, ya que su madre, Litzy, se encuentra hospitalizada en estado crítico.
El ataque ocurrió cuando Ana Laura, pareja de Emmanuel, tenía una sesión fotográfica programada. Al notar su ausencia, los familiares la buscaron en su domicilio y, lamentablemente, encontraron a Emmanuel y a las víctimas en condiciones irreversibles. Litzy, su expareja, también fue hallada con graves heridas, pero con signos vitales, y fue trasladada urgentemente al hospital.
Los antecedentes de violencia familiar son alarmantes, pues se reveló que Chad y Litzy se conocieron en 2022 en Estados Unidos. Desde el nacimiento de su hijo, la relación estuvo marcada por conflictos, incluyendo un episodio en el cual él intentó llevarse al menor de forma ilegal. A pesar de este comportamiento, continuaron en contacto, lo que permitió que su situación culminara en esta tragedia.
Este tipo de incidentes nos recuerda la necesidad urgente de atención a la violencia familiar y el impacto que tiene en nuestras comunidades, así como la importancia de crear espacios seguros para todos. La comunidad de Guanajuato Capital, famosa por su riqueza cultural y patrimonio histórico, se ve ahora forzada a reflexionar sobre estos problemas que afectan no solo a sus residentes, sino también a quienes visitan la ciudad.
