Recientemente, un satélite ruso fue detectado acercándose a un satélite comercial de radar de ICEYE, una empresa finlandesa que proporciona datos de inteligencia a Ucrania. Este acercamiento es inédito y ha generado alarma entre los aliados de Ucrania. Ante esta situación, la compañía Astroscale, especializada en la limpieza de basura espacial, ha propuesto una solución innovadora: el desarrollo de una flota de naves que actuarían como guardaespaldas para proteger satélites militares sin necesidad de acoplarse a ellos.
En un contexto donde China y Rusia lideran en tecnología espacial, Astroscale sugiere que su propuesta de naves de protección es más económica, estimando que costaría solo un 1% de lo que cuesta la flota Skynet del Reino Unido. Estas naves estarían diseñadas para realizar maniobras de proximidad, proporcionando defensa sin contacto directo con los satélites.
La experiencia de Astroscale en la recolección de basura espacial le brinda una ventaja para desarrollar esta tecnología de acercamiento. La compañía utilizó técnicas comprobadas durante su misión ADRAS-J, que consistió en maniobras alrededor de un fragmento de desecho orbital. Su objetivo es tener lista una primera nave guardaespaldas en un plazo de tres años, coincidiendo con la inversión prometida por el gobierno del Reino Unido en el control espacial hacia 2030.
Si se cumplen estos plazos, estas naves podrían convertirse en un recurso crucial para la defensa de activos espaciales, propiciando un entorno más seguro para las operaciones en órbita.
