En México, con 8,459 casos acumulados de sarampión y 2,027 contagios registrados recientemente, las autoridades y especialistas alertan sobre un repunte que sitúa al país como el más afectado de la región. La situación tiene impacto local directo en la salud pública y en la necesidad de reforzar la respuesta sanitaria.
Expertos de la Universidad Autónoma Metropolitana atribuyen el aumento a una caída sostenida en las coberturas de vacunación durante varios años, lo que ha dejado a amplios sectores de la población más vulnerables. El epidemiólogo Pablo Francisco Oliva Sánchez señaló que el brote no es un fenómeno aislado, sino el resultado de esa disminución gradual en la protección.
En la década de los noventa las coberturas se aproximaban al 95% con esquemas completos; en el contexto actual rondan el 71%, muy por debajo del umbral requerido para controlar la transmisión. Frente a ese panorama, la Organización Panamericana de la Salud ha pedido intensificar las coberturas de vacunación y ofrecer respuestas rápidas ante los brotes.
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas y, en este repunte, afecta principalmente a menores de entre uno y nueve años. Un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles, lo que hace imprescindible mantener coberturas altas para frenar la propagación.
Aunque muchos brotes se originan en casos importados, el problema surge cuando el virus llega a comunidades con baja protección inmunológica. México había interrumpido la transmisión autóctona desde 1995; la alerta se centra en evitar que esas cadenas vuelvan a establecerse si no se corrigen las brechas de inmunización.
Los especialistas instan al gobierno a mejorar la cobertura de las campañas de inmunización de forma homogénea, fortalecer la cadena de distribución de biológicos, aumentar el financiamiento a la salud pública y reforzar la vigilancia epidemiológica. Los casos se concentran principalmente en Chihuahua, Jalisco y Chiapas.
Se hace también un llamado a la población para completar los esquemas de vacunación, puesto que la inmunización individual tiene consecuencias colectivas. Aunque los menores son el grupo más vulnerable, jóvenes y adultos sin esquemas completos o sin certeza sobre su antecedente vacunal también pueden enfermar y desarrollar complicaciones graves.
La Secretaría de Salud reportó 25 muertes en el período anterior y ha registrado dos decesos recientes, uno en Tlaxcala y otro en Michoacán, lo que refuerza la urgencia de las medidas de prevención y control.
Fuente: contactonoticias.com.mx
