Investigadores de UC Davis han desvelado un intrigante mecanismo de reproducción en las plantas de aguacate, donde las flores cambian de sexo dos veces al día. Este hallazgo no solo amplía nuestra comprensión de la biología de esta fruta, sino que también tiene implicaciones para la agricultura y la producción de aguacates. A través del análisis del ADN de 374 plantas, los científicos identificaron un gen clave, el SDMYB, que determina el patrón de apertura de las flores. Este proceso permite que las flores de aguacate sean hermafroditas, con árboles que poseen tanto flores masculinas como femeninas, pero que deben depender de otros árboles para la polinización, lo que favorece la diversidad genética.
Este mecanismo evolutivo, que tiene aproximadamente 42 millones de años, es crucial para la supervivencia de la especie. Las plantas tipo A abren sus flores femeninas por la mañana y masculinas por la tarde, mientras que las tipo B hacen lo opuesto. Esto maximiza las oportunidades de reproducción, aunque las plantas individuales pueden enfrentarse a desafíos si están aisladas. A veces, ocurre que flores de un mismo aguacate no logran el cambio de sexo y se quedan como un solo género, lo que permite la polinización y reproducción en solitario.
El conocimiento de estos mecanismos es valioso para los agricultores, ya que las plantas de aguacate tardan entre 10 y 15 años en madurar. Las diferencias entre las variedades A y B son difíciles de identificar en los primeros años de crecimiento. Ahora, con la comprensión de estos principios genéticos, es más sencillo seleccionar las mejores combinaciones para lograr cultivos más productivos. Este descubrimiento podría transformar la manera en que se plantan y gestionan los huertos de aguacate, garantizando una mayor diversidad y, por ende, una producción más robusta y eficiente.
