Telefónica está considerando la venta de su filial de seguros y reaseguros, Telefónica Seguros, por un valor aproximado de 100 millones de euros, según fuentes de elEconomista. Aunque la operación aún no se ha concretado y la empresa ha decidido no hacer comentarios sobre el tema, se ha revelado que Allianz es el principal interesado, seguido por AXA, Generali y Zurich.
Telefónica Seguros, que comenzó sus operaciones hace 22 años, genera aproximadamente 200 millones de euros anuales, con la mayoría de sus ingresos derivados de pólizas de seguros para smartphones, especialmente iPhones y dispositivos Samsung, siendo el Reino Unido su mercado más rentable a través de VMO2. Además de los seguros para dispositivos móviles, ofrece ciberseguridad para pymes y autónomos, así como protección contra fraudes en línea y ciberacoso.
Vender esta unidad representa un porcentaje mínimo de la deuda financiera de Telefónica, que supera los 25.000 millones de euros. A pesar de que la venta podría ser una estrategia de desapalancamiento, el capital obtenido será utilizado para otras operaciones corporativas en Europa. El CEO, Marc Murtra, ha mencionado la importancia de realizar desinversiones para facilitar movimientos estratégicos sin generar alarma en las agencias de rating.
La transacción tiene un aspecto interesante: quien asuma el riesgo de las pólizas no será necesariamente quien venda el seguro. Telefónica aún mantendría la relación con clientes al continuar ofreciendo pólizas en su plataforma. Allianz ya vende seguros para iPhones en otros mercados, lo que podría facilitar su interés en la adquisición.
Este no sería el primer movimiento en el negocio de seguros para Telefónica; en 2018, la empresa vendió su filial de vida y pensiones a Grupo Catalana Occidente. En el último año, Telefónica ha realizado varias desinversiones, generando más de 5.100 millones de euros en Hispanoamérica, lo que muestra un patrón de reestructuración de su portafolio de activos.
Considerar la venta de Nova Casiopea Re, reaseguradora del grupo, añade una complejidad, dado que es crucial para la gestión interna de riesgos. Asimismo, la dependencia de las primas del mercado británico, donde comparte control de VMO2 con Liberty Global, representa otro desafío para cualquier posible comprador.
