El Gobierno de España ha ampliado el acceso a la jubilación anticipada a los 56 años para personas con 11 nuevas patologías que generan discapacidad, lo que beneficiará a unas 50,000 personas. Esta medida permite a quienes padecen enfermedades serias, como el Parkinson, disfrutar de una jubilación anticipada, siempre que cumplan con los demás requisitos establecidos.
La edad de jubilación mínima en el país está fijada en 66 años y diez meses para el año 2026. Sin embargo, la jubilación anticipada permite que se pueda jubilar hasta dos años antes, con algunos casos especiales que permiten una jubilación a los 63. La reciente ampliación del listado de enfermedades incluye afecciones que impiden a muchos trabajar, ofreciendo una salida a aquellas personas que, debido a su estado de salud, enfrentan dificultades laborales significativas.
Las nuevas patologías que permiten acceder a la jubilación anticipada son la enfermedad de Parkinson, lesión medular, espina bífida, amiloidosis, distrofia miotónica tipo 1, enfermedad de Huntington, esclerosis sistémica, degeneración corticobasal, atrofia multisistémica, parálisis supranuclear progresiva, y enfermedad renal crónica estadio G5. Esta modificación, publicada en el Boletín Oficial del Estado, entrará en vigor de inmediato.
Con esta medida, se añade un importante apoyo a quienes ya contaban con un listado previo que incluía otras condiciones como discapacidad intelectual y enfermedades mentales y neurológicas. La jubilación anticipada está disponible sin que se apliquen coefficients reductores, lo que garantiza que los beneficiarios reciban su pensión completa, contabilizando el tiempo restante hasta la jubilación como cotizado.
Para beneficiarse de esta opción, es necesario estar de alta o en una situación similar en la fecha del hecho causante, contar con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 45%, y tener al menos 15 años cotizados en la vida laboral, de los cuales al menos 5 deben haberse visto afectados por alguna de las patologías mencionadas. Esta medida representa un avance significativo en la protección social de personas con discapacidades severas en España.
