Volkswagen ha anunciado un drástico ajuste que podría afectar hasta 100,000 empleos a nivel global, rompiendo un acuerdo previo con los sindicatos que aseguraba la estabilidad laboral de 35,000 trabajadores. Este cambio se produce tras una caída del 14% en el beneficio operativo durante el primer trimestre de 2026, la mayor reestructuración en los 89 años de historia del fabricante alemán. Las plantas afectadas incluyen las de Hannover, Zwickau y Emden, además de la de Audi en Neckarsulm.
A finales de 2025, Volkswagen contaba con más de 662,000 empleados. Según informes, perder 100,000 puestos de trabajo significaría desvincularse de casi uno de cada seis trabajadores. Esta reestructuración también implica un recorte del 15% en inversiones futuras y una reducción de gastos generales de 11,000 millones de euros antes de 2030.
El director financiero de Volkswagen, Arno Antlitz, ha subrayado la necesidad de realizar una transformación radical en el modelo de negocio de la empresa. La situación se ha agravado debido a la competencia de fabricantes chinos y los aranceles impuestos por Estados Unidos, que han añadido presión sobre la rentabilidad del grupo.
La reacción de los sindicatos ha sido de rechazo total, dado que el pacto de 2024 prometía estabilidad laboral hasta 2030. La presidenta del comité de empresa y la jefa de IG Metall han manifestado su intención de oponerse a estos planes. Una reunión del consejo de supervisión se celebrará el 9 de julio para discutir el futuro de esta significativa reestructuración que impactaría a una parte considerable de la plantilla de Volkswagen.
