La escalada de tensión entre Irán y Estados Unidos tiene repercusiones directas en la política y la seguridad nacionales, y revive episodios históricos como la toma de la embajada estadounidense en Teherán, cuya liberación de rehenes sigue marcando la relación bilateral.
Estudiantes islámicos asaltaron la legación y retuvieron a 52 funcionarios durante 444 días para exigir la extradición del sha depuesto tras la revolución que dio paso a la República Islámica.
Esa crisis sembró una desconfianza duradera entre ambos países y complica la búsqueda de soluciones, algo que se ha hecho visible ante la posibilidad en meses recientes de una acción militar contra territorio iraní.
El presidente estadounidense evocó aquel episodio al comparar una operación militar reciente con la fallida misión de rescate en la que varios helicópteros resultaron inutilizados y ocho soldados fallecieron.
El líder de la revolución calificó la frustración de la operación como un “acto de Dios” y la crisis contribuyó a cambiar el panorama político estadounidense en aquel momento.
Los rehenes fueron finalmente liberados tras negociaciones en Argelia que incluyeron compromisos sobre no intervención, el descongelamiento de activos, el levantamiento de medidas económicas y el pago de deudas pendientes por parte de Irán.
A pesar de esos acuerdos, muchas de las medidas pactadas no se llegaron a implementar plenamente y la enemistad entre ambos países se mantuvo.
Las tensiones se han reavivado en el marco de las recientes protestas en Irán, que las autoridades califican de responsables de “varios miles” de muertos y que organizaciones externas sitúan en cifras diferentes.
El presidente estadounidense advirtió sobre una posible intervención si aumentaran las muertes de manifestantes y trazó una línea roja frente a ejecuciones, mientras que el líder supremo iraní responsabilizó a Estados Unidos e Israel de azuzar las protestas y exigió que rindan cuentas.
La respuesta oficial iraní también advirtió que cualquier acción dirigida contra la máxima autoridad equivaldría a una escalada mayor, con el riesgo de intensificar aún más la confrontación entre ambos países.
Fuente: contactonoticias.com.mx
