En Irapuato, Guanajuato, el movimiento LGBTTTIQA+ celebra un cambio significativo en la aceptación social hacia la diversidad sexual. Los integrantes del movimiento informan que, a lo largo de los años, han transitado de un clima de discriminación y violencia hacia una mayor apertura y respeto dentro de la comunidad. Patrick Manuel Cruz, activista local, comentó sobre la evolución que ha experimentado la ciudad, donde anteriormente las movilizaciones se centraban en exigir igualdad y no discriminación, mientras que hoy se percibe un avance en la aceptación.
Cruz recordó cómo, hace años, las personas de la comunidad enfrentaban burlas y agresiones verbales en espacios públicos. Según su testimonio, la situación ha mejorado considerablemente. Carlos Delgado, otro miembro activo del movimiento, destaca que en especial las nuevas generaciones han mostrado un cambio notable en la percepción hacia la comunidad, con un respaldo creciente incluso desde los grupos familiares.
Ambos activistas subrayan que, aunque Irapuato ha sido históricamente considerada una ciudad conservadora, se está alejando de prácticas discriminatorias que incluso implicaban la intervención policial. Patrick recordó con nostalgia cómo, hace más de tres décadas, los encuentros entre personas de la comunidad a menudo culminaban en arrestos injustificados.
Sin embargo, reconocen que aún quedan desafíos por enfrentar. Las actitudes discriminatorias persisten, principalmente entre personas mayores, aunque la violencia verbal ha disminuido gracias a los esfuerzos de activistas y colectivos que han luchado por los derechos de la comunidad LGBTTTIQA+. A pesar de los avances, los activistas son conscientes de que la aceptación total es un camino en construcción. Resaltan que es fundamental continuar educando y promoviendo el respeto para que los actos de bullying y discriminación se conviertan en un fenómeno cada vez menos común en la sociedad irapuatense.
