La presidenta Claudia Sheinbaum ha presentado al Congreso una iniciativa de reforma constitucional que busca modificar aspectos de la elección judicial, en respuesta a la reforma al Poder Judicial que fue aprobada durante la administración de Andrés Manuel López Obrador. Este cambio tiene el potencial de impactar la vida cotidiana de los ciudadanos al revisar cómo se eligen jueces y magistrados, promoviendo un sistema más transparente y accesible.
El proyecto, elaborado por la Comisión de Puntos Constitucionales, propone ajustar el modelo de elección popular de jueces y magistrados, incluyendo cambios significativos en el calendario electoral, la selección de candidatos y los procedimientos de evaluación. Con ello, se busca que el proceso de elección sea más eficiente y sencillo para los votantes.
Una de las modificaciones más relevantes es el aplazamiento de la elección judicial federal, originalmente programada para 2027, a 2028. Esto se plantea con el fin de proporcionar un periodo adecuado para la implementación de la reforma judicial y evitar coincidencias con las elecciones intermedias, lo cual podría complicar el proceso electoral.
La iniciativa también sugiere que la revocación de mandato presidencial se realice de manera simultánea con las elecciones intermedias, facilitando la participación ciudadana en decisiones clave.
Entre las propuestas específicas del proyecto se destaca la reducción del número de candidaturas en las boletas electorales. Esto se logrará integrando únicamente a los cuatro aspirantes mejor calificados para cada puesto, quienes serán seleccionados por los Comités de Evaluación y luego se insacularán públicamente para dejar solamente dos candidatos por posición. Este cambio busca simplificar la decisión para el electorado y mejorar la claridad en el proceso de elección.
Además, la iniciativa plantea la creación de una Comisión Coordinadora, encargada de asegurar que se cumplan los requisitos legales y metodológicos en las evaluaciones, y de introducir exámenes de conocimientos para los aspirantes.
El Instituto Nacional Electoral (INE) también se verá impactado, ya que se dividirán los circuitos judiciales en distritos electorales de acuerdo con las especialidades, permitiendo una votación más informada por parte del electorado.
Finalmente, se prevé la reestructuración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con la reaparición de las salas bajo la denominación de “secciones”, donde se manejarán aspectos formales, mientras que el Pleno se enfoca en asuntos más relevantes.
Este conjunto de cambios busca no solo modernizar el sistema judicial, sino también fortalecer la confianza de los ciudadanos en la justicia de su país.
