La película “Supergirl”, la segunda entrega del universo DC bajo la dirección de James Gunn, se enfrenta a un desafío considerable en su estreno. La producción de Warner Bros., que se sitúa entre grandes estrenos animados como “Toy Story 5” y “Minions & Monsters”, podría dar un paso en falso ante la dura competencia taquillera. Este entorno competitivo es crucial, dado que los análisis de taquilla sugieren que “Supergirl” podría abrirse con cifras inferiores a las de “The Flash”, una película que, a pesar de crear expectativa, terminó siendo vista como un fracaso.
“Supergirl” se verá limitada no solo por la competencia directa, sino también por la tendencia del público a abandonarla en caso de una apertura mediocre. La segunda semana de un filme con reseñas mixtas tiende a registrar caídas drásticas en su recaudación. Esto ya ocurrió con “The Flash”, que vio una caída del 72,5% en su segunda semana, asfixiada por la llegada de otros estrenos.
Entre los antecedentes, “The Flash” partía de una mejor posición crítica con un 63% en Rotten Tomatoes, en comparación al 58% actual de “Supergirl”. La narrativa del universo DC debe demostrar que su marca puede atraer audiencia, más allá de los personajes más conocidos como Batman y Superman. Aunque “Supergirl” tuvo un costo de producción relativamente moderado de 175 millones de dólares y sin acuerdos de reparto complejos, se estima que debe alcanzar al menos 300 millones para cubrir su presupuesto inicial.
El trabajo de Gunn en el universo DC comenzó con “Superman”, que tuvo un estreno sólido, logrando 125 millones en su apertura. La estrategia de Gunn busca crear un universo accesible, donde el público no sienta la necesidad de conocer cada detalle de las historias para disfrutar de las películas. Sin embargo, “Supergirl” podría perder a un público potencial si los espectadores no se sienten identificados con el personaje o prefieren esperar a futuras entregas.
A pesar de críticas mixtas, la actuación de Milly Alcock como Supergirl destaca, buscando ofrecer una representación más tridimensional del personaje. Aunque el filme puede no alcanzar la brillantez del material original de Tom King que lo inspira, su acercamiento a la narrativa “de cómic secundario” puede resultar atractivo para algunos espectadores. Sin embargo, la pregunta persiste: ¿será suficiente este enfoque para atraer al público y garantizar la viabilidad financiera de “Supergirl”?
