Los Alpes son un elemento clave en el geografía de Suiza, ocupando cerca del 60% de su territorio y condicionando la conexión entre ciudades y regiones. Ante la dificultad de construir carreteras y ferrocarriles en un terreno montañoso, los ingenieros suizos han recurrido cada vez más a la construcción de túneles. Este enfoque no solo ha facilitado la comunicación dentro del país, sino que también ha permitido que Suiza se convierta en un punto estratégico en el tráfico europeo, conectando los puertos del mar del Norte con el norte de Italia.
La Swiss Tunnelling Society documenta la impresionante infraestructura suiza, con 1.852 túneles construidos y una longitud total de 2.544 kilómetros. Entre estos se encuentran túneles de carretera, ferroviarios y otros tipos. La historia de los túneles en Suiza se remonta a 1882, cuando se inauguró el primer túnel ferroviario del Gotardo, marcando el inicio de un largo camino hacia la expansión de esta infraestructura.
La evolución en la construcción de túneles ha permitido a Suiza desarrollar vías de tren que cruzan los Alpes a altitudes más bajas, utilizando los túneles de base de Lötschberg, Gotardo y Ceneri. Esto resultó en un transporte ferroviario más eficiente, permitiendo que los trenes de mercancías transporten cargas más pesadas y largas. Menores pendientes y menos curvas han transformado el viaje por las montañas, mejorando significativamente la logística en el país.
El túnel de base del Gotardo tiene una longitud de 57,1 kilómetros, lo que lo convierte en el túnel ferroviario más largo del mundo. Sin embargo, es importante mencionar que el total de estructuras excavadas en este proyecto supera los 152 kilómetros, incluyendo galerías y pozos auxiliares.
La construcción de estos túneles no solo busca mejorar la eficiencia del transporte. La Alpine Initiative, aprobada en 1994, tiene como objetivo transferir el transporte de mercancías de la carretera al ferrocarril para proteger el entorno alpino. Esta legislación se planteó reducir la cantidad de vehículos pesados que cruzan los Alpes y, aunque se han logrado avances, los resultados de 2025 indican que aún existe un número significativo de vehículos pesados en las carreteras.
A pesar de la inversión en túneles, Suiza sigue enfrentando desafíos en el transporte, evidenciando que, aunque gran parte de la lucha se libra bajo tierra, el impacto de los Alpes sobre la logística y el transporte en el país continúa siendo significativo.
