Un reciente hallazgo en la cueva de Bàsura, ubicada en Liguria, Italia, revela cómo los cazadores-recolectores de hace 14,400 años se iluminaron en la oscuridad. Investigadores del proyecto “Bàsura Revisited” han determinado que, en lugar de grandes antorchas, utilizaban pequeñas ramas de pino silvestre. Este descubrimiento modifica la percepción tradicional sobre el uso del fuego en el Paleolítico, al demostrar que un sistema más ligero y eficaz pudo haber permitido viajar largas distancias con menos humo y peso.
Tras analizar 56 fragmentos de carbón hallados en la cueva, se confirmó que más de la mitad provenía de ramas delgadas, lo que sugiere una adaptación ingeniosa a su entorno. Durante experimentos en una cueva cercana, se determinó que dos ramitas eran suficientes para iluminar a un grupo de cinco personas, permitiendo una visibilidad de hasta diez metros. Este enfoque no solo era práctico, sino que también resultaba en un bajo consumo de combustible, favoreciendo la eficiencia durante su travesía.
El estudio de los polen en la cueva ha permitido confirmar que el paisaje circundante incluía estepa abierta con bosques de pino. Sin embargo, se reconoce que parte de este polen podría haber sido dejado por osos que también hibernaban en el lugar. A pesar de la solidez del experimento, los investigadores advierten que no puede establecerse con certeza absoluta el comportamiento de aquellos cazadores-recolectores, debido a la limitada cantidad de muestras de carbón y la naturaleza experimental moderna de las reconstrucciones.
