Ascender dentro de la Seguridad Social se ha vuelto un reto considerable. En la reciente oposición para el Cuerpo de Gestión, solo 27 de los casi 700 aspirantes lograron aprobar, a pesar de que se ofertaban cerca de 1.000 plazas vacantes. Esta situación pone de manifiesto la escasa participación y la dificultad del proceso, lo que repercute en la capacidad de la Administración para cubrir vacantes y rejuvenecer sus plantillas.
Cada año, un número elevado de plazas queda sin ocupar. En esta ocasión, se convocaron 927 plazas generales y 68 para personas con discapacidad, pero la escasa asistencia refleja un desánimo creciente entre los aspirantes. La UGT ha señalado que esta tendencia indica un malestar general con el diseño actual de los procesos de selección, que se perciben como inalcanzables.
El proceso en cuestión implica una promoción de C1 a A2, con un requisito de titulación. La baja tasa de aprobación es alarmante, dado que el año anterior, aunque hubo vacantes sin cubrir, los resultados fueron más favorables. Este patrón anual de incumplimiento de plazas representa un problema significativo para la sostenibilidad del personal.
UGT ha solicitado una revisión exhaustiva del sistema de promoción interna. La organización argumenta que la problemática no puede atribuirse solo a la dificultad de las pruebas o al esfuerzo individual. Además, la UGT advierte que el sistema de promoción interna debe evolucionar para ser una herramienta que reconozca el talento interno y refuerce los equipos, en lugar de convertirse en un obstáculo.
Con estos desafíos, la UGT reafirma la necesidad de un enfoque renovado que garantice la mejora del proceso de promoción interna, priorizando el mérito y la experiencia, lo que es esencial para construir un futuro sólido y eficiente para la Seguridad Social y su atención a la ciudadanía.
