Rusia ha avanzado en su programa de submarinos al poner en pruebas el Khabarovsk, un submarino nuclear diseñado para operar con el torpedo Poseidón. Este avance puede tener repercusiones en la geopolítica y la seguridad internacional, dado que el Poseidón es presentado como un sistema de disuasión estratégica con capacidad para realizar ataques en puntos difíciles de prever. El Khabarovsk, que fue avistado en el Mar Blanco entre el 16 y el 17 de agosto de 2026, representa el primer submarino specificamente concebido para llevar esta tecnología, más allá de las adaptaciones de modelos anteriores.
El Khabarovsk se aleja de las categorías tradicionales de submarinos, ya que está diseñado para operar armamento submarino no convencional. Su desarrollo está asociado a la empresa Rubin, y su construcción se llevó a cabo en Sevmash, aunque el Ministerio de Defensa de Rusia no ha proporcionado detalles completos sobre sus especificaciones. Este submarino se añade a la larga trayectoria del programa Poseidón, que ha sido objeto de rumores y desinformación durante los últimos años.
La cronología del Khabarovsk revela un proceso de desarrollo metódico: fue puesto en grada en 2014, lanzado al agua en 2025 y ahora, en 2026, está iniciando las pruebas marítimas. Este despegue no representa el final del camino, ya que el submarino enfrentará una serie de evaluaciones críticas para asegurar que cumpla con los requisitos militares antes de ser aceptado por la Armada rusa.
El Poseidón aparece vinculado a plataformas de submarinos nucleares especiales, y el Khabarovsk es clave en esta estrategia, dado que su diseño está específicamente orientado a maximizar el potencial del torpedo. Aunque todavía existen muchas incógnitas sobre sus capacidades exactas y su rol en el programa militar ruso, es evidente que su implementación representará un paso significativo en la evolución de la tecnología de defensa submarina.
