La ola de calor que afecta a España no solo plantea un reto para los humanos, sino que representa un grave riesgo para las mascotas. Colegios veterinarios y el Gobierno han lanzado alertas para concienciar sobre la necesidad de proteger a los animales durante el verano, ya que la falta de atención puede resultar en situaciones fatales y traer consigo consecuencias legales.
Los veterinarios de distintas regiones, como Madrid, Barcelona y Alicante, han emitido recomendaciones sobre cómo cuidar a las mascotas en estos días extremos. La guía del Ministerio de Derechos Sociales, publicada hace dos años, también busca educar al público sobre las diferencias en la tolerancia al calor entre humanos y animales, resaltando que golpes de calor, deshidratación y quemaduras son riesgos reales y evitables con una supervisión adecuada.
Aunque no existen muchos estudios, algunas estimaciones sugieren un aumento del 35% en los golpes de calor en animales durante julio y agosto. En el Reino Unido, por ejemplo, el 51% de los veterinarios atendieron casos relacionados con el calor en la ola de calor de 2022. Un dato alarmante es que solo el 50% de los perros que sufren un golpe de calor logran sobrevivir, siendo crucial actuar en los primeros momentos.
La temperatura corporal normal de un perro oscila entre 38,5º y 39º. Al alcanzar los 43º, los órganos pueden empezar a fallar. Por ello, es clave estar atento a síntomas como jadeo excesivo, debilidad e incluso alteraciones en el color de la lengua.
Para evitar golpes de calor, se aconseja pasear a las mascotas en las horas más frescas, proporcionar suficiente agua y evitar el ejercicio intenso. A menudo, la superficie del asfalto puede quemar las patas de los perros, alcanzando temperaturas peligrosas. Además, es esencial considerar su salud, especialmente en animales con problemas cardíacos o respiratorios.
El Gobierno ha publicado un decálogo de medidas simples que incluye no dejar a las mascotas en vehículos cerrados y prestar atención a las condiciones del entorno. La Ley de Bienestar Animal también prohíbe dejar a los animales en condiciones térmicas peligrosas, y violar esta norma puede resultar en sanciones.
La conciencia y la responsabilidad son esenciales para garantizar el bienestar de las mascotas en verano.
