En Vilamarín, un pueblo de Ourense, la compra de una casa se ha convertido en una opción viable, costando solo 45.000 euros por 100 metros cuadrados, un precio comparable al de un coche utilitario de gama media. Este municipio ocupa el cuarto lugar en el ranking de más baratos de España, donde el metro cuadrado se valora en 450 euros. Otros pueblos gallegos como O Covelo, Leiro y A Merca también destacan en esta lista, todos con menos de 5.000 habitantes.
El precio medio de un coche nuevo en España es de aproximadamente 43.500 euros. En A Merca, el costo de cien metros cuadrados asciende a 52.800 euros, lo que deja margen para reformas o amueblar la casa en Vilamarín. Esto no es una excepción aislada; solo dos localidades en España, Fuente Obejuna y Pedro Muñoz, tienen precios por debajo de 400 euros por metro cuadrado.
La situación en Galicia es el resultado de una población dispersa y mayoritariamente rural, donde varios municipios tienen menos de 5.000 habitantes. Este factor, junto con una alta proporción de personas mayores, contribuye a que los precios se mantengan estancados. Aunque Ourense ha visto un aumento de población en los últimos años, esto se concentra en las ciudades, dejando los precios rurales prácticamente sin cambios.
En la costa, Cariño, en La Coruña, se destaca como el municipio costero más económico, con precios de 728 euros por metro cuadrado. En contraste, el precio medio de la vivienda usada en Madrid alcanza los 6.013 euros por metro cuadrado, trece veces más que en Vilamarín. A nivel nacional, la cuota media de una hipoteca es considerablemente más baja que el alquiler: 698 euros frente a 1.088 euros, aunque el desafío radica en el capital inicial necesario para la compra.
En Vilamarín, el dinero necesario para adquirir una casa puede cubrir no solo la propiedad, sino también renovaciones. El Plan de Vivienda 2025-2028 de la Xunta busca fomentar la compra y rehabilitación en localidades pequeñas, aunque algunos partidos políticos consideran que las medidas son insuficientes para combatir la despoblación.
En este contexto, Vilamarín presenta una alternativa atractiva para quienes trabajan de forma remota, para jubilados o como segunda residencia, permitiendo acceder a una vivienda sin necesidad de ingresos elevados. A pesar de enfrentar una crisis de vivienda a nivel nacional, Galicia muestra una realidad diferente: localidades donde la competencia por comprar es prácticamente inexistente, ofreciendo oportunidades de adquisición a precios accesibles.
