La reciente pérdida de Patricia Negrete Tafoya, buscadora de personas desaparecidas en Guanajuato, ha dejado una herida profunda en la comunidad y en las familias que enfrentan la agonía de la desaparición de sus seres queridos. Patricia, integrante del colectivo Una Promesa por Cumplir, fue asesinada el 23 de junio en Pénjamo, un acto que ha despertado la indignación y preocupación de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH). Este crimen no solo afecta a su familia y amigos, sino que también refleja la grave situación de inseguridad que enfrentan quienes se dedican a buscar a desaparecidos en el país.
La ONU-DH ha señalado la urgencia de proporcionar un entorno seguro para quienes luchan por derechos humanos, destacando la necesidad de protección para estos defensores, quienes realizan una labor fundamental para la sociedad. En un comunicado, el organismo expresó su solidaridad con la familia de Patricia y sus compañeras, mientras hace un llamado a las autoridades para que la investigación de su asesinato se lleve a cabo con un enfoque de género y consideren su labor humanitaria.
En lo que va de 2026, la ONU-DH ha registrado el asesinato de cinco defensores de derechos humanos en México, tres de ellos en Guanajuato, subrayando la crítica necesidad de reforzar medidas de protección para estos valientes individuos. Patricia Negrete no solo buscaba a su hermana Laura, desaparecida desde enero de 2021, sino que también apoyaba a otras familias en su dolorosa búsqueda.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Guanajuato, Patricia fue atacada a balazos al salir de su jornada laboral cerca del Hospital General de Pénjamo. Las autoridades han abierto una carpeta de investigación para esclarecer el caso, buscar a los responsables y determinar el motivo detrás de este trágico suceso. La lucha por la justicia y la verdad continúa, y es vital que las voces de quienes demandan el respeto a los derechos humanos sean escuchadas y protegidas.
