Netflix ha tomado la decisión de cerrar dos de sus estudios de videojuegos: Night School en California y Moonloot en Helsinki. Además, se prevé la reducción de personal en su división de videojuegos. Esta acción refleja las dificultades que enfrenta la empresa en un sector que atraviesa una crisis significativa. Desde su incursión en los videojuegos en 2021, Netflix había apostado fuerte por este segmento, pero los resultados no han sido los esperados.
La compañía comenzó a incluir videojuegos en su plataforma sin publicidad ni micropagos y adquirió el estudio Night School, creador del aclamado título “Oxenfree”. Sin embargo, la expansión que pretendía, incluyendo la adquisición de Boss Fight y Spry Fox, no ha logrado el impacto deseado. Aunque contaba con recursos, propiedades intelectuales y una extensa base de usuarios, los juegos no lograron despegar como se anticipaba.
Esta retirada se inscribe en un panorama más amplio; Netflix ya había cerrado Team Blue, su estudio centrado en juegos AAA, y Boss Fight después de lanzar “Squid Game: Unleashed”, vendiendo incluso a Spry Fox nuevamente a sus fundadores. A pesar de que en 2020 hubo un aumento considerable en el consumo de videojuegos por la pandemia, esta tendencia ha disminuido en los últimos años, con numerosos despidos y cancelaciones de proyectos en la industria.
Gigantes como Microsoft también están experimentando recortes, con varias oleadas en su división Xbox, mientras Ubisoft ha cancelado múltiples títulos. La industria de los videojuegos sigue siendo extremadamente competitiva y incierta, donde los costes de desarrollo son altos y el éxito no siempre garantiza la estabilidad a largo plazo.
A pesar de estos reveses, Netflix no abandona por completo su estrategia en videojuegos. La empresa está reorientando su enfoque hacia juegos infantiles, party games y experiencias narrativas, centrándose en títulos que se jugarán en la nube en lugar de en dispositivos móviles. Con la mira puesta en optimizar su propuesta, Netflix busca usar su plataforma no solo para mostrar contenido, sino también para ofrecer experiencias de juego interactivas.
