Un estudio reciente publicado en la revista Chinese Space Science and Technology ha puesto en tela de juicio el sistema de propulsión del aterrizador del programa Artemis de la NASA, resaltando un aparente riesgo al depender de un único motor para el descenso y ascenso lunar. Aunque esta crítica resalta un punto válido sobre la vulnerabilidad de usar un solo motor, se omite que Artemis se apoya en el sistema de aterrizaje humano (HLS) de SpaceX o Blue Origin, que cuentan con múltiples motores, por lo que el problema no es tan crítico como se plantea.
El artículo sugiere que el uso de un solo motor en el aterrizador de la NASA podría conllevar un riesgo considerable, similar a las misiones Apolo. Sin embargo, las misiones Artemis implementarán un sistema diferente, donde la nave Orión no aterriza por sí misma, sino que se acoplará a un aterrizador designado que estará preparado en la órbita lunar. Esto elimina la preocupación directa sobre un solo motor, ya que HLS tiene una configuración más avanzada.
Por otra parte, el HLS de SpaceX, conocido como Starship, está diseñado con seis motores, mientras que el modelo de Blue Origin, el Blue Moon Mark 2, incluye varios motores para el descenso, aunque su propulsor de ascenso es diferente y podría estar condicionado por su desempeño. La combinación de esta tecnología busca ofrecer un margen de seguridad que contrarrestaría las objeciones hechas en el estudio chino.
El sistema propuesto por China también presenta opciones interesantes, con un aterrizador que incorpora cuatro motores de empuje variable y propulsores adicionales para posibles maniobras de emergencia en la superficie lunar. Esto, sin embargo, plantea un desafío significativo en términos de peso. Más motores pueden mejorar la seguridad, pero también incrementan el peso total del vehículo, lo que podría limitar la capacidad de carga útil para misiones.
China ha realizado pruebas exitosas de su sistema en condiciones de encendido caliente, aunque el control de la presión del tanque sigue siendo un aspecto crítico. La carrera lunar se intensifica, con ambos países avanzando en sus respectivas tecnologías. No obstante, la NASA ha adaptado su enfoque con Artemis, reduciendo los riesgos asociados al uso de un solo motor, lo que potencialmente aumenta las probabilidades de éxito en su próximo alunizaje.
