El Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad (C5) del Estado de México ha introducido dos asistentes robóticos en un esfuerzo por mejorar la seguridad pública. Conocidos como CeCi y K5, estos dispositivos tecnológicos están diseñados para trabajar junto a las autoridades y optimizar la respuesta ante emergencias, proporcionando un apoyo crucial en la vigilancia y análisis de datos.
CeCi, el androide humanoide, está siendo configurado para acceder a bases de datos y usar reconocimiento facial, lo que le permitirá alertar sobre personas no autorizadas en diversas instalaciones. Por su parte, K5, un robot canino, se integrará a operativos policiales, siendo capaz de identificar vehículos con reportes de robo en tiempo real.
Estas innovaciones buscan reducir los tiempos de respuesta en situaciones críticas, que ahora pueden hacerse en segundos, un cambio significativo comparado con los minutos que tomaba anteriormente. Las autoridades del Estado de México explican que estos robots se suman a una red más amplia que incluye miles de cámaras de videovigilancia, drones y un sistema de emergencias 911, todos interconectados.
Carlos Alberto Hernández, subsecretario de la Policía estatal, resaltó que estas herramientas son parte de una estrategia más extensa para modernizar la seguridad en la región, con implicaciones claras para la atención ciudadana. La implementación de tecnologías avanzadas no solo promete una mejora en la seguridad, sino también una reducción en los costos asociados a intervenciones.
Además, el uso de una infraestructura tecnológica amplia también implica la inclusión de helicópteros, como el Sikorsky UH-60 Black Hawk, para responder a situaciones de emergencia de gran impacto. Aunque no se han revelado los costos específicos para la adquisición de CeCi y K5, se estima que la inversión en tecnología de seguridad es significativa, contribuyendo a un ecosistema más eficaz y seguro para los ciudadanos del Estado de México.
