México enfrenta un desafío significativo en su búsqueda por la soberanía energética, ya que actualmente depende en un 75% del gas natural que importa, mayormente de Estados Unidos. A pesar de los esfuerzos por incrementar la producción nacional y fomentar energías renovables, un reciente análisis del comité científico convocado por el Gobierno de México indica que el país no alcanzará esta meta en el corto plazo. Durante la conferencia matutina, la ingeniera geofísica Alma América Porres Luna, que forma parte de este comité, subrayó que solo el 25% del gas que consume se produce localmente, lo que representa un riesgo para la seguridad energética.
El consumo proyectado de gas en 2025 alcanzará los 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios, donde la generación eléctrica concentrará el 58% de esta demanda. Sin medidas para contener este crecimiento, se estima que para 2030, el consumo se elevaría a 10.8 mil millones de pies cúbicos diarios, aumentando la necesidad de importaciones y profundizando la dependencia del país respecto a fuentes externas.
El comité planteó varias estrategias, que incluyen acelerar la generación eléctrica a partir de fuentes renovables, fortalecer la eficiencia energética en el sector industrial y aumentar la producción de gas en yacimientos convencionales. Sin embargo, Porres Luna enfatizó que estos esfuerzos no garantizarán la completa autonomía energética del país.
Reconociendo la crítica situación, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su administración adoptará las recomendaciones del comité, comenzando con la prohibición de la explotación de gas no convencional en la cuenca de Tampico-Misantla, citando razones ambientales y sociales. Asimismo, se comprometió a realizar consultas públicas informadas antes de la aprobación de cualquier proyecto de explotación, garantizando la participación de las comunidades afectadas.
El próximo paso incluirá la perforación de pozos experimentales para evaluar la disponibilidad de agua en el subsuelo antes de considerar desarrollos futuros en la región. Se prevé que 54 expertos continúen asesorando en la viabilidad técnica y ambiental de las acciones a implementar. Las decisiones sobre el aprovechamiento del gas natural se basarán en evidencia científica y se informará regularmente al público sobre los avances en la investigación.
Con estas acciones, el Gobierno de México busca tomar decisiones que aborden las necesidades energéticas actuales y promuevan un futuro sustentable.
