En un trágico hecho que resalta los riesgos que enfrentan los periodistas en México, dos comunicadores fueron atacados a balazos en Poza Rica, Veracruz, cuando cubrían un evento policiaco. La agresión dejó a Elí Martínez, reportero del medio Noreste, como desaparecido tras ser aparentemente secuestrado por sujetos armados. Este suceso no solo afecta a sus colegas, sino que conmueve a toda una comunidad que depende de la labor informativa en un entorno cada vez más violento.
Los periodistas se encontraban en la colonia 27 de Septiembre y se reunieron más tarde frente a una gasolinera Ferche Gas cuando fueron sorprendidos por disparos de un grupo armado. Uno de ellos logró escapar, mientras que Martínez no tuvo la misma suerte y su motocicleta fue hallada abandonada en la escena del crimen.
El diario Noreste ha solicitado a las autoridades una respuesta inmediata sobre el paradero de Martínez y mayores detalles sobre el avance de las investigaciones. Organizaciones de prensa y colegas del periodista también han hecho un llamado a la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) para que intervenga y ofrezca seguridad a quienes ejercen el periodismo en la región.
Elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Policía Municipal están realizando un operativo de búsqueda para localizar a Martínez y a los responsables del ataque. Este despliegue se centra en las áreas cercanas a la colonia Cazones y se ha visto complicado por acciones de presuntos delincuentes, quienes colocaron ponchallantas en las avenidas, generando más caos en la zona.
El ambiente era ya tenso tras el asesinato reciente del reportero Luis Ángel López Valdés, lo que había llevado a Martínez a demandar mayor protección para sus colegas, lamentando que las autoridades traten a los comunicadores como “presuntos delincuentes”. Esta realidad nos invita a reflexionar sobre la necesidad urgente de garantizar la seguridad de quienes se dedican a informar y compartir la verdad en un país que enfrenta desafíos significativos en la protección de la libertad de expresión.
