Meta ha suspendido su programa de monitoreo de empleados, llamado Model Capability Initiative (MCI), debido a una filtración interna que expuso datos sensibles de sus trabajadores. Este software, que registraba pulsaciones de teclado y actividad en pantalla, fue diseñado para entrenar sistemas de inteligencia artificial. Los empleados, que ya se sentían intranquilos por su implementación, reaccionaron con descontento tras conocer la violación de seguridad.
La interrupción del MCI ocurrió tras el aviso de un trabajador que accedió a los datos de sus compañeros. Aunque Meta solucionó la brecha en aproximadamente cuatro horas, el acceso a la información no fue completamente restringido de inmediato. Empleados preocupados inundaron los foros internos con críticas, lo que llevó a la compañía a frenar el programa. Sin embargo, la empresa ha indicado que MCI podría reactivarse una vez se implementen mejores medidas de seguridad.
Esta situación se suma a un historial reciente de problemas de privacidad en Meta, que incluye el escándalo de Cambridge Analytica y el robo de datos de más de 533 millones de usuarios en 2021. Con el uso de tecnologías invasivas, como las gafas de Meta que graban sin el consentimiento del usuario, la percepción de falta de confianza en la compañía se ha intensificado.
La desconfianza no solo afecta a los usuarios, sino también a sus trabajadores. Alrededor de 1.600 empleados firmaron una petición en contra del programa MCI, considerándolo invasivo y una amenaza a la seguridad. Esta desconfianza se ha acentuado tras los despidos masivos y reubicaciones que llevaron a varios empleados a un nuevo departamento de IA, donde se sienten limitados en su capacidad de innovación. La reciente filtración ha elevado aún más las tensiones dentro de la empresa, quien enfrenta una crisis tanto interna como externa.
