El acceso a la vivienda se ha convertido en un tema central en Europa, reflejado en un reciente mapa de “The World in Maps” que muestra la tasa de propiedad en los países del continente, utilizando datos de Eurostat. Este análisis revela que Rumanía, Eslovaquia y Hungría lideran el ranking con más del 90% de propietarios, mientras que países como Suiza y Alemania presentan cifras significativamente más bajas, con un 42% y un 47%, respectivamente. Esta diferencia resalta cómo el modelo de vivienda y la economía local impactan en las decisiones de compra o alquiler.
La vivienda es el principal activo de los hogares europeos, lo que la convierte en un indicador clave de la desigualdad económica. Aunque tener una casa en propiedad puede ofrecer estabilidad, también limita la movilidad laboral. El mapa simplifica una situación compleja que varía en función de la edad, ingresos y lugar de residencia.
La situación en el centro y el este de Europa marca una clara dicotomía: tras la caída del Muro de Berlín, muchos países privatizaron viviendas públicas a precios accesibles, lo que elevó la tasa de propiedad. Por otro lado, Alemania y Suiza, a pesar de tener altos PIB, se caracterizan por mercados de alquiler regulados que ofrecen estabilidad a sus habitantes.
Esta tendencia se observa también en otros países como Austria, donde el 54,5% de la población es propietaria, en contraste con el modelo mediterráneo de España, Portugal e Italia, que siguen una tendencia de propiedad media-alta, integrando la vivienda como un elemento cultural y económico en sus sociedades.
