Investigadores de la Universidad de Nebraska-Lincoln han descubierto que el ratón orejón andino, conocido científicamente como Phyllotis vaccarum, es capaz de sobrevivir a alturas superiores a los 6.000 metros, donde la vida es casi inexistente para otros mamíferos. Este hallazgo tiene implicaciones en la forma en que entendemos la adaptación biológica y puede ofrecer perspectivas valiosas sobre enfermedades pulmonares y la adaptación humana a la altitud.
Este pequeño mamífero, caracterizado por su capacidad de generar calor corporal de manera eficiente, utiliza sus músculos y grasa marrón para metabolizar lípidos, lo que le permite sobrevivir en entornos con escaso oxígeno sin depender de hemoglobina modificada. Esto desafía la creencia previa de que tal adaptación requería alteraciones en la hemoglobina, sugiriendo que una reconfiguración del metabolismo muscular también puede ser la clave.
El ratón orejón andino había sido previamente documentado como el mamífero que vive en mayor altitud, pero el nuevo estudio no solo confirma este hecho, sino que también explica los mecanismos bioquímicos detrás de su supervivencia. Un equipo dirigido por Jay Storz ha realizado varias expediciones en los Andes centrales, donde han capturado y estudiado varias poblaciones de estos roedores, revelando adaptaciones únicas en su genética.
Este tipo de estudios no solo amplían el conocimiento sobre los límites de la vida en condiciones extremas, sino que también podrían inspirar nuevas investigaciones en medicina que busquen entender cómo los organismos pueden adaptarse y prosperar en ambientes con oxígeno limitado.
