Un reciente estudio realizado por un equipo de la Universidad de Jinan en Guangzhou ha revelado que, aunque los árboles son conocidos por mejorar la calidad del aire y reducir las temperaturas urbanas, también contribuyen a la contaminación del ozono. Este hallazgo, basado en la situación de Pekín, se extrapola a otras grandes ciudades, lo que podría influir en las decisiones sobre reforestación urbana y la elección de especies a plantar.
La investigación se centró en entender por qué el ozono, un contaminante dañino para la salud y el medio ambiente, sigue siendo problemático en áreas arboladas. Se descubrió que árboles comunes como el sauce y el chopo emiten altos niveles de isopreno, un compuesto orgánico volátil que, al reaccionar con los óxidos de nitrógeno generados por el tráfico y la industria, contribuye significativamente a la formación de ozono. Aunque la cantidad de compuestos emitidos por los árboles es menor en comparación con las emisiones humanas, su papel en las reacciones químicas que forman ozono es significativo.
Durante un periodo de evaluación entre mayo y julio de 2021, las estaciones de monitoreo indicaron que la vegetación aportó aproximadamente el 10% de las emisiones de compuestos orgánicos volátiles, pero fue responsable del 52% de las reacciones que generan ozono. Esta situación se agrava con el aumento de temperatura, ya que a 35 °C la reactividad de los árboles en la formación de ozono se multiplica significativamente.
Además, los investigadores analizaron 24 megaciudades y encontraron que algunos lugares, como Sídney, presentan un potencial aún mayor de emisión de isopreno debido a la especie de árboles plantados. Aunque las emisiones de vehículos han disminuido, la influencia de la vegetación se está convirtiendo en un factor más relevante en la contaminación del aire.
Este descubrimiento no desestima los beneficios de los árboles, pero subraya la necesidad de una planificación más cuidadosa al elegir especies para la reforestación urbana, priorizando aquellas con un menor impacto en la producción de ozono.
