El río Guadiana, que históricamente ha separado España de Portugal, ha sido recientemente utilizado como un punto de almacenamiento para narcóticos. En una operación conocida como “Tridente”, las autoridades han incautado 265 fardos de hachís, equivalentes a 10.600 kilos, escondidos en guarderías situadas a ambos lados de la frontera. La Guardia Civil de Huelva y la Guarda Nacional Republicana de Portugal sorprendieron a los responsables del contrabando, quienes intentaron escapar en una embarcación. Esta situación señala un cambio en las rutas de narcotráfico, alejándose de Galicia, tradicionalmente un punto clave de entrada.
El primer golpe se produjo en Ayamonte, donde se localizó una “guardería” que albergaba a tres personas y 132 fardos de hachís, además de vehículos robados y armas. En una segunda acción, las autoridades encontraron otros 133 fardos en la orilla portuguesa dos días después, deteniendo a los implicados tras un seguimiento conjunto. En total, diez personas fueron arrestadas y enfrentan cargos relacionados con tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.
Este aumento en las incautaciones refleja un tipo de cambio en el narcotráfico en la península. En 2025, se incautaron 257 toneladas de hachís en toda España, un incremento del 29,1% respecto al año anterior. Andalucía y Ceuta concentraron la mayor parte de estas incautaciones, aunque operativos recientes demuestran que las organizaciones están trasladando sus actividades hacia el Guadiana y el Tajo, buscando zonas con menos vigilancia.
Además, una macrooperación reciente en varias ciudades españoles resultó en 57 detenidos y la confiscación de más de 10.500 kilos de hachís. La droga incautada no se reutiliza, ya que se destruye tras el análisis y el procedimiento judicial. En lo que va de agosto, las fuerzas de seguridad han incautado más de 21 toneladas de hachís, destacando que el Guadiana se ha convertido en una ruta alternativa ante la presión en el Estrecho de Gibraltar.
