Una explosión de coche en Ojocaliente, Zacatecas, dejó al menos diez personas lesionadas, dos de ellas en estado grave, según la Fiscalía General del Estado. Este ataque, que ocurrió durante la noche del domingo, impacta directamente a la comunidad y, aunque no hubo fallecidos, ha generado preocupación sobre la seguridad en la región.
El titular de la Fiscalía, Cristian Paul Camacho, explicó en una entrevista con Grupo Fórmula que este suceso parece estar relacionado con una agresión armada previa a la Comandancia de la Policía Municipal, atribuida a un grupo delictivo que utilizó explosivos. Las agencias de seguridad, incluyendo el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, trabajan de manera coordinada para contener la situación y proteger a la población.
El incidente ha motivado un aumento en el operativo de seguridad en la zona, con el apoyo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, y otras instituciones federales. Estos esfuerzos buscan esclarecer los hechos y dar con los responsables.
En este contexto, el ataque fue descrito por algunos medios como una explosión provocada por un coche-bomba, presuntamente llevado a cabo por el Cártel de Jalisco Nueva Generación. Además, se reveló que el vehículo utilizado había sido robado en Jalisco y había sido identificado por su número de serie.
Las autoridades mencionaron que el explosivo utilizado era un artefacto improvisado, comúnmente conocido como tubo de metal relleno de pólvora comprimida. Este ataque no es aislado; podría estar vinculado con otro incidente ocurrido días antes en el que se utilizó un artefacto explosivo contra agentes de la Policía de Zacatecas.
La situación actual ha dejado a la ciudadanía con la preocupación sobre la seguridad diaria, mientras las autoridades se concentran en desmantelar las operaciones de los cárteles que actúan en la región.
