En el emblemático cerro de La Bufa, la reciente instalación de escaleras ha generado un amplio debate en la comunidad de Guanajuato Capital. La intervención, impulsada por el Gobierno Municipal, ha sido objeto de críticas por parte del Observatorio Ciudadano, que argumenta que estas modificaciones afectan la imagen natural y la integridad del entorno, el cual está en proceso para convertirse en Área Natural Protegida.
La acción fue motivada por las festividades del “Día de la Cueva en honor a San Ignacio de Loyola”, despertando inquietud entre ciudadanos y grupos ambientalistas. Según Carlos Arce, representante del Observatorio, los visitantes deberían acceder al cerro utilizando sus propios medios, recalcando la importancia de preservar este espacio natural. Arce cuestiona la necesidad de facilitar el acceso mediante escaleras, sugiriendo que, de continuar así, se podrían implementar escaleras eléctricas, lo cual, considera, sería también inapropiado.
Los críticos también ven en esta obra una estrategia para atraer turismo y fomentar el comercio en la zona, lo que podría perjudicar la vocación natural del cerro. Arce enfatiza que las intervenciones en cerros como La Bufa y Los Picachos deben ser evitadas para proteger el patrimonio de los guanajuatenses.
La situación ha llevado a cuestionar las decisiones del gobierno actual, encabezado por la presidenta municipal Samantha Smith Gutiérrez. Miembros de la comunidad y del ayuntamiento han solicitado transparencia respecto a los permisos y estudios de impacto ambiental relacionados con la instalación de las escaleras. La regidora María Fernanda Alonso mencionó que es esencial respetar las zonas verdes y se ha comprometido a investigar los procedimientos administrativos seguidos por la municipalidad.
Por otro lado, algunos sectores de la sociedad defienden la operación, argumentando que la seguridad de los ciudadanos es prioritaria. El regidor Daniel Barrera destacó una disminución en el número de lesiones en el cerro, lo que adjudica a la instalación de las escaleras.
Adicionalmente, la presencia de vehículos 4×4 en la zona ha despertado polémica, ya que algunos residentes sienten que estos coches pueden causar daño al entorno natural. La situación en La Bufa representa un dilema más amplio sobre el uso y conservación de los espacios naturales de Guanajuato, un tema que requiere la atención de todas las partes involucradas. Se espera que la respuesta del Gobierno Municipal y los diálogos con la comunidad continúen para encontrar un equilibrio entre el desarrollo y la preservación del patrimonio.
