En Guanajuato Capital, el Consejo Ecologista Guanajuatense, A.C., ha emitido una alerta sobre el deterioro del patrimonio natural y cultural de nuestra ciudad. En particular, expresan su preocupación por el retiro de garambullos en los cerros cercanos a la mina La Garrapata y la reciente construcción de una escalera en La Bufa, que pueden comprometer la declaración de Área Natural Protegida (ANP). Estos cambios impactan no sólo la flora y fauna del lugar, sino también el turismo y la identidad cultural que distingue a Guanajuato.
Los ambientalistas mencionan que la presencia de vehículos motorizados en áreas como la Sierra de Santa Rosa y los cerros de La Bufa y El Hormiguero está dañando ecosistemas vitales. Con la elaboración del Estudio Técnico Justificativo para la ANP en curso, se cuestiona la autorización de obras que podrían poner en riesgo su viabilidad. La comunidad está preocupada por la posibilidad de que estas acciones favorezcan un modelo de turismo intensivo, sin tener en cuenta la conservación.
En este contexto, exigen a la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez que brinde una explicación pública y transparente sobre los criterios utilizados para autorizar estas intervenciones. La obra en La Bufa, que altera un camino tradicional utilizado durante la festividad de San Ignacio, afecta un legado cultural de cuatro siglos.
El Consejo ha hecho un llamado a involucrar a todas las partes interesadas, incluidos organizadores de eventos deportivos y la ciudadanía, para actuar con respeto hacia el entorno natural. Insisten en que la protección de los cerros y los ecosistemas no debe ser un tema negociable, sino una prioridad para garantizar la memoria y el futuro de Guanajuato.
La Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) ha iniciado una investigación sobre la construcción de las escaleras en La Bufa, así como sobre el retiro de garambullos. Tras una denuncia ciudadana, la PAOT llevará a cabo un análisis sobre los daños ocurridos, dejando claro que el respeto hacia el patrimonio natural es un deber compartido entre la autoridad y la comunidad.
La directora de Medio Ambiente del municipio, Itzel Dayana Ibarra, ha reafirmado que están a la espera de los resultados de la PAOT sobre el impacto ambiental y la legalidad de las obras realizadas. En medio de esta incertidumbre, la comunidad permanece atenta al desarrollo de estos acontecimientos, que afectan tanto su entorno como su identidad cultural.
