España se posiciona como un líder emergente en la instalación de centros de datos para inteligencia artificial, gracias a su amplia disponibilidad de energía renovable y terrenos adecuados. Este atractivo ha llevado al Gobierno español a proponer un nuevo decreto que regula el consumo de agua, electricidad y ciberseguridad, buscando garantizar que el país mantenga su competitividad en el sector tecnológico.
Según información de Reuters, esta nueva normativa, aún en forma de borrador, establece controles más estrictos para los operadores de centros de datos, que deberán asegurarse de que los datos y metadatos gestionados permanezcan dentro de la Unión Europea. Además, se impondrán requisitos adicionales a aquellos que manejen información relacionada con entidades públicas o seguridad nacional.
La propuesta también contemplates exigencias sobre sostenibilidad, como la obligación de que al menos el 80% de la energía utilizada provenga de fuentes renovables durante cada hora de funcionamiento. Cada nuevo megavatio de energía consumido por los centros deberá ser compensado por la instalación de energía renovable equivalente en los dieciocho meses anteriores a su operación.
Si se aprueba, el incumplimiento de estas regulaciones puede llevar a sanciones severas, incluyendo la desconexión de la red eléctrica para los operadores que no se ajusten. Aquellos proyectos que ya están en trámite tendrán un período de seis meses para adaptarse a las nuevas exigencias.
El desafío del Gobierno radica en crear un marco normativo que asegure la sostenibilidad del desarrollo tecnológico en el país sin desincentivar a las empresas que buscan invertir en España.
