Un estudio realizado en Kuopio, Finlandia, ha revelado que el tiempo que los niños pasan frente a pantallas puede no ser tan perjudicial para su desarrollo cognitivo como se pensaba. Investigadores evaluaron a más de 500 niños de entre 7 y 9 años, midiendo su actividad física, dieta y horas dedicadas a diversas actividades, incluidas las interacciones con dispositivos digitales. Ocho años después, se encontró que aquellos con más tiempo de pantalla mostraron mejor rendimiento en el procesamiento cognitivo y la cognición global en la adolescencia.
Este hallazgo desafía la noción común de que un aumento en la actividad física es directamente proporcional a un mejor desarrollo cognitivo. En cambio, los datos sugieren que un menor tiempo de actividad física no supervisada combinado con más tiempo frente a pantallas se relaciona con mejores resultados cognitivos. Los investigadores, al ajustar factores como edad, sexo y educación parental, confirmaron la validez de estos resultados.
La discrepancia con investigaciones previas que indicaban que más de dos horas de pantalla al día afectaban negativamente el desarrollo cognitivo se debe a la diferencia en el análisis del uso del tiempo de pantalla. No todas las horas frente a una pantalla son iguales; actividades como leer o realizar deberes tienen un impacto diferente en comparación con el uso recreativo. La clave parece estar en el patrón de uso en lugar de la cantidad de horas dedicadas.
Aunque estos resultados ofrecen una perspectiva más matricial sobre el uso de pantallas, es importante recordar que se trata de datos de patrones de uso de hace más de una década, en un contexto tecnológico que ha cambiado considerablemente. Las políticas, como la prohibición de redes sociales para menores en Australia, demuestran que el uso de tecnología puede ser complejo y las respuestas no son sencillas.
