Uwe Boll, el director alemán conocido por sus controversiales adaptaciones de videojuegos, ha lanzado su nueva película, Citizen Vigilante, que ha suscitado un intenso debate en torno a la censura en Alemania. La película, protagonizada por Armie Hammer, se centra en un exmilitar que, tras presenciar un crimen violento, adopta la justicia por su mano. Sin embargo, la FSK, el organismo encargado de calificar películas en Alemania, ha denegado su clasificación en dos ocasiones, lo que ha llevado a Boll a denunciar una supuesta censura estatal.
A pesar de que la FSK es una entidad privada y no gubernamental, su decisión implica que la película no podrá exhibirse en grandes cines ni ser comercializada en plataformas como Netflix en Alemania. Sin embargo, la controversia ha resultado ser beneficiosa para Boll, pues ha elevado la atención sobre su película, que de otro modo podría haber pasado desapercibida.
Elon Musk ha entrado en esta polémica al compartir la película en su plataforma X, convirtiendo su publicación en un acto simbólico de resistencia contra lo que considera censura europea. Musk ha estado en conflicto con las autoridades de la UE tras recibir una multa de 140 millones de dólares por no cumplir con la Digital Services Act. Su apoyo a Citizen Vigilante se presenta como un esfuerzo por posicionar X como un espacio de libertad de expresión.
A pesar de que el público ha respondido con una alta calificación en Rotten Tomatoes, las críticas han sido abrumadoramente negativas. Algunos comentarios sugieren que la película es tan deficiente que podría perjudicar el regreso de Hammer a la pantalla grande. Actualmente, Citizen Vigilante se encuentra en la cuenta de Musk en X, lo que podría darle otra oportunidad de alcanzar un público más amplio, a pesar de sus evidentes defectos narrativos.
