La competencia tecnológica entre Estados Unidos y China ha tomado un nuevo rumbo en el ámbito de la inteligencia artificial (IA). Empresas chinas como DeepSeek están desarrollando modelos de IA competitivos, a un costo significativamente menor y en plazos de entrenamiento más cortos que los de sus contrapartes estadounidenses. Este escenario plantea un potencial desafío a la dominación del sector por parte de grandes empresas como OpenAI y Anthropic.
DeepSeek, por ejemplo, ofrece alternativas destacadas en el mercado de IA. Sin embargo, su CEO, Liang Wenfeng, señala una diferencia crucial respecto a la capacidad de cómputo. En su visión, se requieren cuatro chips de Huawei para alcanzar el rendimiento de uno de Nvidia. Esta desventaja podría ser un argumento más para que Estados Unidos intensifique su presión sobre la industria tecnológica china.
Durante una reciente presentación, Liang compartió que los recursos, no el talento, son el verdadero cuello de botella en el desarrollo de la IA. Asegura que la brecha existente es de dinero y capacidad de hardware. Además, sostiene que, a un coste razonable, DeepSeek debe adquirir la mayor cantidad posible de tarjetas gráficas para optimizar sus operaciones.
El CEO afirmó que para igualar un modelo de 800.000 millones de parámetros como los de las principales IA estadounidenses, necesitarían 50.000 tarjetas Nvidia o 200.000 tarjetas Huawei. Esto sugiere que, a pesar de los esfuerzos del gobierno chino por impulsar su tecnología, aún hay un camino por recorrer.
Liang también subrayó que esta brecha de potencia de cálculo se irá cerrando conforme Huawei desarrolle nuevas soluciones, aunque no pudo precisar cuándo sucederá. Mientras tanto, Estados Unidos ha reforzado las restricciones a las empresas chinas para acceder a tecnologías de hardware críticas, como las máquinas de litografía de ASML.
Un asunto destacado recientemente es el de Moonshot AI, acusado de adquirir servidores con chips Nvidia de manera ilegal para desarrollar su modelo Kimi K3, lo que añade más presión sobre el sector chino. Este caso resalta la complejidad de la regulación y la competitividad en el campo de la IA.
DeepSeek está poniendo en marcha una estrategia a largo plazo que se centra más en la sostenibilidad y el acceso a la IA, en vez de maximizar los ingresos inmediatos. Liang comentó que la compañía mantiene precios competitivos para ampliar su uso, con la esperanza de avanzar hacia la creación de una inteligencia general artificial, un objetivo que promete un valor comercial significativo en el futuro.
