La creciente interacción con agentes de inteligencia artificial está generando un nuevo dialecto en la industria tecnológica, conocido como “claudés”, en referencia a la forma de comunicarse de Claude Code. Este fenómeno está cambiando la manera en que los profesionales del área comprenden y utilizan el lenguaje, afectando directamente su trabajo diario y la manera en que se relacionan con estas herramientas.
El término “claudés” describe un tipo de inglés complicado que se ha popularizado entre quienes trabajan con modelos de lenguaje, especialmente desde la llegada de Fable 5. Frases complejas y un vocabulario poco común han reemplazado a las estructuras de comunicación más directas, llevando a comparaciones con el inglés de Shakespeare. Esto ha dado lugar a memes y publicaciones en redes sociales que reflejan la dificultad para seguir este nuevo estilo de comunicación.
El impacto de esta transformación es significativo. No se trata solamente de palabras raras, sino de un cambio en la forma de utilizar el lenguaje, con estructuras diseñadas para ser entendidas por los algoritmos, no por los humanos. Esto plantea un reto para los profesionales, quienes podrían necesitar demostrar que comprenden este nuevo dialecto durante los procesos de selección de personal, ya que algunas startups están considerando incluir pruebas de traducción de claudés como parte de sus criterios de evaluación.
Aunque los usuarios pueden solicitar a Claude Code que explique sus respuestas de manera más accesible, esto implica un costo en términos de tokens, lo que hace más práctico adaptarse al estilo del agente. La tendencia parece confirmarse con Codex, la herramienta de OpenAI, que sigue siendo más clara en sus respuestas, aunque su lenguaje también está evolucionando hacia una forma similar a la de Claude Code, sugiriendo la posible creación de un nuevo inglés adaptado a la comunicación con agentes de inteligencia artificial.
